
Por: Gema Griera Artigas.
Con motivo de la exposición “Maternidades” en el Centro Cultural de España y Ciudad Mujer de Colón, El Salvador Cultural recopiló preguntas de diferentes visitantes de la exposición para enviárselas al fotoperiodista Bru Rovira, que muy amablemente nos las ha respondido y desde aquí le agradecemos su colaboración. Pensemos…que conlleva ser madre en El Salvador…
-Desde su “ser hombre”, ¿cuál ha sido la experiencia ante las historias de las mujeres?
Con la curiosidad del reportero: acercarse lo más posible a todo aquello que nunca podremos experimentar por nosotros mismos. Me ha sorprendido y gustado este espacio particular, privado entre una mujer y su bebé. Quizás lo más difícil es ver desde las mujeres lo que ellas sienten. Que las fotos no sean sólo tu mirada (masculina) sino también su propia mirada.
-¿Qué le motivó a fotografiar diferentes culturas con el tema de la maternidad, sabiendo que en cada cultura es diferente? ¿Considera que en sus fotografías ha logrado captar estas diferencias?
La idea nació por azar: estaba trabajando en Angola sobre las consecuencias de las minas anti persona en la guerra, especialmente los niños, cuando un día retraté a una mujer que jugaba con su hijo y me di cuenta que en medio de aquel dolor siempre prevalecía este espacio privado, íntimo, de juego, de amor, entre la mujer y su bebé. Entonces miré en mis archivos de reportero y descubrí que también en otros muchos lugares y en situaciones dolorosas había retratado esta misma escena. Cada vez que hacía un nuevo viaje decidí a partir de aquel momento buscar una de estas escenas.
-¿Quién le patrocinó el hecho de tomar fotografías por todo el mundo?
He sido reportero en conflictos, guerras, catástrofes durante 25 años por todo el mundo trabajando para el diario de Barcelona “La Vanguardia”. Ellos han pagado mis viajes.
-¿Cuál ha sido el equipo utilizado en las fotografías?
Cámaras Nikon, película analógicas. Objetivos muy cortos: me gusta acercarme.
-¿Qué sensaciones le quedaron tras observar con sus ojos las duras realidades de estas madres?
Una sensación optimista: el ser humano es irrepetible, su libertad, sus sentimientos, su capacidad para amar, sobrevivir es algo que nos salva y nos hace singulares y únicos.
-Realmente, ¿cree que la relación entre una madre y su hijo/a es tan especial y perdura aunque la situación sea mala?
Siempre. Incluso en aquellas madres que renuncian a este sentimiento o a sus hijos siempre queda un hilo que las ata a aquella maternidad vivida.
-¿Qué lugar ocuparía un hombre en esta exposición sobre maternidades?
Esta exposición trata maternidades ocurridas en situaciones y países donde, desgraciadamente, los hombres tienen un papel menos activo en el cuidado directo de los niños. El machismo es todavía una cultura dominante en la mayor parte del mundo. Sin embargo, ya son muchos los padres que se ocupan de sus hijos “como una madre”: los bañan, los acuestan, etc... pero esta sería otra exposición.
-La mayoría son historias de mujeres pobres que en muchos casos la maternidad ha sido obligada. Consigue captar la relación de madres e hij@s como un estado de felicidad, ¿cómo explicaría la maternidad forzada?
La maternidad forzada es siempre el resultado de sociedades machistas, que tienen a la mujer en un segundo plano. Sin embargo, también en estos contextos las mujeres suelen encontrar sus espacios de privacidad y libertad, sensualidad, amor, con los hijos: de ahí el milagro. Algunas de estas mujeres retratadas, el contacto físico, la paz, la sensualidad y el juego que tienen con su bebé es algo que no tienen con sus maridos: es su propia habitación del amor en un mundo que las esclaviza y las trata como objetos.
-¿Cómo nació la idea de esta exposición itinerante por América Latina?
Nació a partir de una exposición en Washington
-¿Cómo cree que está mejorando la lucha por una maternidad segura en América latina?
Conozco sólo algunos países de América Latina: en general he visto todavía mucho machismo, mucha violencia contra la mujer, especialmente en zonas pobres o en el mundo indígena. También en los países donde hay violencia política o civil, violencia asociada a la delincuencia, la mujer es una víctima directa. Cuando una sociedad se fragiliza, la mujer es la que sufre siempre las peores consecuencias. La guerra tiene a la violación como arma. Y también la tiene como arma la delincuencia. Y sabemos por experiencia que del mismo modo que la mujer es el eslabón más frágil, también es el mejor escalón donde sostenerse para levantar una sociedad. Cuando la mujer reclama sus derechos, protesta, se interpone, coge responsabilidades sociales y políticas, la sociedad avanza, mejora, enormemente. Mira qué hacen las mujeres de un país, y sabrás cual es su grado de calidad de vida y de buena convivencia.

Por: Gema Griera Artigas.
Con motivo de la exposición “Maternidades” en el Centro Cultural de España y Ciudad Mujer de Colón, El Salvador Cultural recopiló preguntas de diferentes visitantes de la exposición para enviárselas al fotoperiodista Bru Rovira, que muy amablemente nos las ha respondido y desde aquí le agradecemos su colaboración. Pensemos…que conlleva ser madre en El Salvador…
-Desde su “ser hombre”, ¿cuál ha sido la experiencia ante las historias de las mujeres?
Con la curiosidad del reportero: acercarse lo más posible a todo aquello que nunca podremos experimentar por nosotros mismos. Me ha sorprendido y gustado este espacio particular, privado entre una mujer y su bebé. Quizás lo más difícil es ver desde las mujeres lo que ellas sienten. Que las fotos no sean sólo tu mirada (masculina) sino también su propia mirada.
-¿Qué le motivó a fotografiar diferentes culturas con el tema de la maternidad, sabiendo que en cada cultura es diferente? ¿Considera que en sus fotografías ha logrado captar estas diferencias?
La idea nació por azar: estaba trabajando en Angola sobre las consecuencias de las minas anti persona en la guerra, especialmente los niños, cuando un día retraté a una mujer que jugaba con su hijo y me di cuenta que en medio de aquel dolor siempre prevalecía este espacio privado, íntimo, de juego, de amor, entre la mujer y su bebé. Entonces miré en mis archivos de reportero y descubrí que también en otros muchos lugares y en situaciones dolorosas había retratado esta misma escena. Cada vez que hacía un nuevo viaje decidí a partir de aquel momento buscar una de estas escenas.
-¿Quién le patrocinó el hecho de tomar fotografías por todo el mundo?
He sido reportero en conflictos, guerras, catástrofes durante 25 años por todo el mundo trabajando para el diario de Barcelona “La Vanguardia”. Ellos han pagado mis viajes.
-¿Cuál ha sido el equipo utilizado en las fotografías?
Cámaras Nikon, película analógicas. Objetivos muy cortos: me gusta acercarme.
-¿Qué sensaciones le quedaron tras observar con sus ojos las duras realidades de estas madres?
Una sensación optimista: el ser humano es irrepetible, su libertad, sus sentimientos, su capacidad para amar, sobrevivir es algo que nos salva y nos hace singulares y únicos.
-Realmente, ¿cree que la relación entre una madre y su hijo/a es tan especial y perdura aunque la situación sea mala?
Siempre. Incluso en aquellas madres que renuncian a este sentimiento o a sus hijos siempre queda un hilo que las ata a aquella maternidad vivida.
-¿Qué lugar ocuparía un hombre en esta exposición sobre maternidades?
Esta exposición trata maternidades ocurridas en situaciones y países donde, desgraciadamente, los hombres tienen un papel menos activo en el cuidado directo de los niños. El machismo es todavía una cultura dominante en la mayor parte del mundo. Sin embargo, ya son muchos los padres que se ocupan de sus hijos “como una madre”: los bañan, los acuestan, etc... pero esta sería otra exposición.
-La mayoría son historias de mujeres pobres que en muchos casos la maternidad ha sido obligada. Consigue captar la relación de madres e hij@s como un estado de felicidad, ¿cómo explicaría la maternidad forzada?
La maternidad forzada es siempre el resultado de sociedades machistas, que tienen a la mujer en un segundo plano. Sin embargo, también en estos contextos las mujeres suelen encontrar sus espacios de privacidad y libertad, sensualidad, amor, con los hijos: de ahí el milagro. Algunas de estas mujeres retratadas, el contacto físico, la paz, la sensualidad y el juego que tienen con su bebé es algo que no tienen con sus maridos: es su propia habitación del amor en un mundo que las esclaviza y las trata como objetos.
-¿Cómo nació la idea de esta exposición itinerante por América Latina?
Nació a partir de una exposición en Washington
-¿Cómo cree que está mejorando la lucha por una maternidad segura en América latina?
Conozco sólo algunos países de América Latina: en general he visto todavía mucho machismo, mucha violencia contra la mujer, especialmente en zonas pobres o en el mundo indígena. También en los países donde hay violencia política o civil, violencia asociada a la delincuencia, la mujer es una víctima directa. Cuando una sociedad se fragiliza, la mujer es la que sufre siempre las peores consecuencias. La guerra tiene a la violación como arma. Y también la tiene como arma la delincuencia. Y sabemos por experiencia que del mismo modo que la mujer es el eslabón más frágil, también es el mejor escalón donde sostenerse para levantar una sociedad. Cuando la mujer reclama sus derechos, protesta, se interpone, coge responsabilidades sociales y políticas, la sociedad avanza, mejora, enormemente. Mira qué hacen las mujeres de un país, y sabrás cual es su grado de calidad de vida y de buena convivencia.
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